
La sombra de una nueva guerra comercial vuelve a teñir de rojo los mercados bursátiles globales. Las recientes decisiones del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el aumento generalizado de aranceles, siguen provocando fuertes caídas en las principales bolsas del mundo. Este viernes, el efecto ha sido inmediato, con nuevos retrocesos que amplían las pérdidas acumuladas en la semana.
En Europa, el índice EuroStoxx 50 arrancó la jornada con un retroceso cercano al 0,8%, mientras que los principales parqués como Fráncfort y París también se mantenían en negativo, aunque con caídas inferiores al 1%. En el caso del Ibex 35, el selectivo español descendía un 1,2% en la apertura, arriesgando la pérdida de los 13.000 puntos. Milán replicaba la tendencia bajista de Madrid.
En Asia, los mercados vivieron una de las peores sesiones del año. Tokio se dejó un 2,8%, el Hang Seng de Hong Kong cayó un 1,5%, e India y Corea del Sur experimentaron recortes del 1,5% y 0,9% respectivamente. Vietnam, uno de los países más afectados por los nuevos aranceles, cayó un 2,5% tras el desplome del 7% de la jornada anterior. También Australia registró pérdidas cercanas al 2,5%.
Mientras tanto, los futuros de Wall Street anticipan una apertura a la baja, impulsada por la incertidumbre sobre la evolución económica de EE.UU. Los inversores, cautelosos, se refugian en activos considerados seguros como el oro, que ronda los 3.100 dólares la onza, así como el yen japonés, el franco suizo y los bonos soberanos.
Los sectores más afectados son el textil, la tecnología, la automoción y la banca, debido a su alta exposición a las cadenas de suministro internacionales y su dependencia de mercados con nuevas barreras comerciales. Con aranceles que van desde el 10% hasta el 50%, las empresas exportadoras afrontan un horizonte complejo y poco alentador.
La incertidumbre se extiende también al mercado energético. El petróleo continúa su senda bajista, con el Brent cotizando por debajo de los 70 dólares el barril y el WTI estadounidense en torno a los 66 dólares, debido a la combinación de menor demanda prevista y el aumento de la producción anunciado por la OPEP+.
Desde los despachos de análisis financiero, se señala que los efectos económicos ya se están dejando notar. Schroders estima un impacto de nueve décimas en el crecimiento del PIB estadounidense y un repunte de dos puntos en la inflación. Mientras tanto, analistas como Mary Ann Bartels (Sanctuary Wealth) advierten de una clara desaceleración global, incluso si no se llega a una recesión técnica.
Por su parte, la firma PIMCO advierte de la “alta tolerancia al dolor” del expresidente Trump ante los efectos negativos en el mercado, lo que indica que los aranceles podrían mantenerse durante un largo periodo.